Sin duda la lactancia natural es la más recomendable para la alimentación del bebé. La leche materna aporta las proteínas y las grasas adecuadas sin que se produzcan problemas de intolerancia.
Además de esto, el hecho de que la madre amamante a su hijo proporciona un vínculo afectivo muy importante para el desarrollo psicológico del bebé y la satisfacción materna.
Sin embargo, la vida actual, con la incorporación de la mujer al trabajo, ha venido condicionando la natural manera de criar (por otra parte, es la única forma de criar en todos los mamíferos), de tal forma que, muchas madres han tenido que renunciar a la lactancia natural para poder adecuarse al mercado de trabajo.
Existen, además, otros condicionantes sociales y económicos, que vienen dificultando este hecho natural, sobretodo, en el mundo occidental: mayor edad en las parturientas, crisis económicas, inseguridad laboral... etc.
Pese a todo, se han multiplicado las organizaciones que siguen defendiendo la lactancia natural y la industria, ha comercializado un producto que está a medio camino entre la toma de leche del pecho y la leche artificial. El sacaleches ha demostrado ser un instrumento eficaz para todas aquellas madres que no renuncian a la alimentación con leche materna ni tampoco a seguir con su tipo de vida escogido libremente.
Es un aparato sencillo, que funciona succionando la leche materna para guardarla y poderla dar al bebé en biberón.
Existen varios modelos: unos que son manuales y otros eléctricos. Así como los que tienen solo una copa, para un sólo seno, y los que tienen dos copas, para sacar la leche de los dos senos a la vez.
Las recomendaciones para su uso, así como las medidas a tomar para su esterilización vienen explicadas por el fabricante.
El uso del sacaleches permite hacer acopio de leche y guardarla en el congelador para su uso futuro.
Es posible juntar la leche obtenida en distintas extracciones a lo largo de 24 horas para congelarlo todo en el mismo recipiente. Para ello, conviene tomar las siguientes precauciones: lavarse bien las manos y refrigerar la leche recién extraída antes de mezclarla con la leche ya refrigerada. Esto permitirá que la madre con permiso por embarazo, cuando haya de volver al trabajo, disponga de las cantidades de leche en perfecto estado para continuar dándoselas a su bebé.
Para más información visita nuestra página dedicada a sacaleches.